ENRIQUE ELIAS TOLCACHIER

Por Aurora Miñoget this gear!

ENRIQUE TOLCACHIERClubes que dirigió: Noar Sioni (82, 84); Talleres (85); Alianza Noar Macabi (86, 87); Macabi (88-91); Asistente de Rubén Magnano en Atenas (91/92); Asistente de León Najnudel en Gimnasia de Comodoro Rivadavia (92/93), Boca (94/95) y Racing (95/96); Entrenador en Ferro (96/97, 00/01); Gimnasia de Comodoro (02/03, 03/04, 04/05); Atenas de Córdoba (05/06).

Menciones: Sudamericano 2001 y 2004, Premundial 2001, Subcampeón de los Juego de la Buena Voluntad 2001, Campeón del Sudamericano de Cadetes en Colombia 2001, Subcampeón Mundial en Indianápolis 2002, Preolímpico 2003, Participante del Juego de las Estrellas 2003, Campeón Olímpico 2004, Campeón 2005 con Atenas del torneo Encestando una Sonrisa.

¿Qué recuerdos tenés de tu infancia?
Muy linda: el barrio con los amigos, saliendo mucho, una familia muy humilde con pocas posibilidades económicas , pero con gran sacrificio de mi padre para poder sostener la casa. Mucho cariño, mucho afecto. Siguiendo todos los pasos de un niño y adolescente que tiene que estudiar. Hice el colegio en la comunidad Judía en el cual aprendí mucho.

¿Música, películas o lectura?
Música.

¿Otro deporte?
Para practicar, el fútbol, y para ver, todos
.

¿Un equipo de fútbol?
Boca.

Para dirigir... ¿Ropa informal o traje?
Informal
.

¿Un perfume?
No soy predilecto de ninguna marca.

¿Cábalas?
No, las respeto pero no tengo ninguna.

¿Quinteto ideal?
Los que tengo en este momento.

¿Por qué elegiste ser entrenador?
Porque surgió desde chico, cuando jugaba al básquet. Me entusiasmó mucho desde chico, me quedaba a ver los entrenamientos del equipo de barrio donde jugaba, quería conocer los ejercicios que hacían los entrenadores, y a partir de ahí me empecé a involucrar, y eso me fue llevando a conducir equipos. Me parece que a partir de ahí me gustó el juego, dirigí minibásquet, y pude ser entrenador.

¿Cuál fue el primer equipo que dirigiste?
El minibásquet en mi club.

¿Cuál fue el mejor equipo que dirigiste?
Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia de dos temporadas atrás con Eloy Martín, David Scott, Stan Easterling, que llegó a semifinales. Creo que fue el mejor equipo que jugó.

¿Cuál fue la mayor alegría que tuviste como entrenador?
En lo personal, el poder haber compartido la selección Argentina con amigos y distintos cuerpos técnicos. En lo deportivo, la posibilidad de dirigir la Liga Nacional, que es una liga de lujo, y lógicamente el título olímpico, y a pesar de la amargura, el subcampeonato de Indianápolis.

¿Cuál fue la mayor tristeza?
Hubo dos. La primera, el momento que perdimos en Australia las semis del Mundial Sub-21, fue muy triste. Y la derrota del Mundial. En lo personal, el tenerme que haber ido de Ferro en condiciones que no me merecía. Yo hice mucho por esa institución y, lamentablemente, las personas a cargo no me trataron como lo merecía. Fue un momento difícil por el cariño que yo tenía con Ferro.

¿Cómo es tu día antes del partido?
Es silencioso, estoy tranquilo. Hablo mucho con el equipo a la mañana, después almorzamos, y me quedo encerrado en la habitación hasta que los jugadores van al partido, y ahí tranquilo a dirigir.

¿Sos de los que patean todo?
Más en los entrenamientos que los partidos. En los partidos tengo un comportamiento más normal porque represento a un grupo, los jugadores, y tengo que mantener el equilibrio porque sino lo van a perder los jugadores, el público en caso de ser local... Pero en los entrenamientos soy más de enojarme, cuando no se pone actitud, no hay concentración y, en el partido, son cosas que se notan.

¿Cómo es tu relación con los árbitros dentro de la cancha?
No, respeto mucho lo difícil que es la tarea de los árbitros. No soy un tipo que voy a querer sacar ventaja al árbitro, tampoco me gusta que me saquen ventaja. Respeto el trabajo de ellos, me rebusco en la manera de dirigirme a ellos. Creo que me han expulsado una sola vez en 15 años de trayectoria.

¿Qué es lo que  más te cuesta enseñarle a los jugadores?
El tema de los jugadores es automatizar reglas y sistemas. Me gusta que siempre haya una intensidad de trabajo permanente, que se aproveche el tiempo al máximo, y la concentración sea buena. Pero a este nivel los jugadores ya conocen cómo trabajar.

De todos los jugadores que dirigiste... ¿Cuál fue el más rebelde?
Félix Rojo, de Ferro, era muy difícil. Era un jugador con sangre caliente y muy difícil de manejar.

¿El más baboso?
No... (se ríe) No hay uno determinado... Cuando estábamos en Ferro Cristian Aragona era muy buscado, muy mirado, pero siempre se portó bien.

¿Quién es Enrique Tolcachier?
Un trabajador honesto, que busca, al levantarse, el vivir una nueva experiencia en un entrenamiento, en un partido, y que tiene muchas ganas de seguir creciendo en esta profesión.

Si en este momento te concedieran tres deseos ¿qué pedirías?
Salud, que es lo principal, que tengamos una buena participación con Atenas en la Liga Nacional y podamos ganarla. Terminar con una buena posición para que jugadores, dirigentes y mi gente de Córdoba diga "este tipo se rompió el alma por salir adelante con el equipo".

Los técnicos, ¿están todos locos?
No!!!!!! Somos apasionados por este lindo juego que es el básquet y, lógicamente, sufrimos y perdemos un poquito la compostura, pero por llevar adelante con pasión nuestros equipos.

SILVIO SANTANDEREL GRAN DT ALEJANDRO ALVAREZ