SILVIO JOSE SANTANDER

Por Aurora Miñoget this gear!

Fecha y lugar de nacimiento: 19/01/72, en Remedios de Escalada (Buenos Aires).

Clubes que dirigió: Talleres de Remedio de Escalada (90/91, 91/92, 92/93), Country de Banfield (1994, 1995, 1996, 1997), San Andrés (97/98, 98/99), Echague de Paraná (00/01, 01/02, 02/03), Peñarol de Mar Del Plata (03/04), Regatas Corrientes (03/04), Soles de Mexicali de México (2005), Regatas Corrientes (04/05), Argentino de Junín (05/06), Regatas Corrientes (06/07, 07/08)

Menciones: Ascendió a la Liga Nacional con Regatas en la temporada 03/04.
SILVIO SANTANDER - Foto fuente SolesdeMexicali.com.mx

¿Qué recuerdos tenés de tu  infancia?
Tenía un hermano con el que hacíamos todo juntos. Como somos gemelos, tenemos gustos similares. A los cinco años empezamos a jugar, porque ya veníamos de una familia ligada al básquet. Los dos somos iguales; a veces, a mi mamá le cuesta diferenciar nuestra voz por teléfono. Hacíamos trampa con la licencia de conducir, pero nada del otro mundo.

¿Música, películas o lectura?
Ahora estoy leyendo mucho, y en música me gusta mucho Sabina.

¿Otro deporte?

Jugaba al paddle; me gusta el fútbol, como a todo argentino, pero no soy de seguirlo tanto.

Para dirigir... ¿Ropa informal o traje?

Más bien traje, aunque en algunos momentos del año suba la temperatura.

¿Un perfume?
Hace mucho que no tengo, mi mujer no me compra (risas). Tenía uno de Jordan que lo conseguí en Estados Unidos, pero no lo ví más.

¿Cábalas?
No soy de estar teniendo cábalas, aunque tengo algunas. Por ejemplo, antes del partido saludo uno por uno a cada integrante del banco, trato de no tener el mismo discurso antes de cada partido...

¿Quinteto ideal?
Miguel Cortijo, Campana, Ginobili, Scola y Oberto.

¿Por qué elegiste ser técnico?

Porque mi papá fue entrenador 30 años, además jugó al básquet, creó el encuentro de mini básquet. Mi abuela está en la mesa de control con 84 años así que tenemos algo... Fui un jugador normal y a los 18 empecé a dirigir. Me lo tomaba como una actividad más y poco a poco me fui capacitando y a tomar el gusto al la profesión. Un día estaba en San Andrés con Víctor Daitch, ya habiendo trabajando en Peñarol, y nos fuimos a Paraná. 

¿Te acordás cómo fue tu primer equipo?

Pre Infantiles de Remedios de Escalada, que jugaban muy bien.

¿Cuál fue el mejor equipo que tuviste?

Disfruté mucho el de Paraná, que jugaba en Echagüe, con Porta, Van Lacke, Souto, Zilli... Hicimos un gran torneo y ellos son grandes figuras hoy.

¿Cuál fue la mayor alegría que tuviste como entrenador?

Ascenso con Regatas el otro año; de estar últimos en el TNA logramos el ascenso. Ver cómo la gente se acercaba a un estadio que no había tenido muchas alegrías en los últimos tiempos. Pero el ver crecer a un jugador que vas formando como Cantero, Byró, Van Lacke, lo disfruto como un campeonato, el saber que tuve incidencia en ellos.

¿Cuál fue la mayor tristeza?
Cuando en Peñarol me contratan, después de haber estado en Paraná, y no pudimos ganar y decidieron cortarme. Aunque tuve una buena revancha en Corrientes, pero me hizo replantear muchas cosas: "¿Servía en la 'A'? ¿Estaba sólo para la 'B'?"

¿Cómo es tu día  antes del partido?
Es por etapas, depende si necesito confianza o no. Lo voy modificando, lo que veo es que todos están como muy metidos en el partido y eso provoca tensión, que llega al partido y no te deja pensar.

¿Sos de los que patean todo ?

Sí, tengo cada arranque... Un genio un poco violento.

¿Cómo es tu relación con los árbitros dentro de la cancha?
No soy de los que más reclaman y esas cosas las respeto mucho. Yo estuve en Paraná, Peñarol, Regatas y Argentino, que son equipos muy populares en cuanto a gente, y cuando hacés un reclamo está el tema de “no me levantes la gente” y eso no lo facilita. Uno está en el ojo de la gente que te insulta y todo, y ellos tienen que estar a la altura. Lo mismo cuando ven a alguien excedido y lo quieren sacar del campo, yo no comparto, porque ellos no se bancan la presión de la gente, y es la misma que tenemos todos, los técnicos y los jugadores. Pero reconozco después de haber recorrido Estados Unidos, Europa y muchos lugares, que el arbitraje argentino es el mejor del mundo.

¿Qué es lo que más te cuesta enseñarle a los jugadores?
Preparar los esquemas ofensivos para ir y ejecutarlos, no saben jugar solos. Creo que los que entienden el juego sin balón son los que hacen la diferencia.

¿Una anécdota?
Trabajé 3 años en Paraná con Gaby Darrás, que es la persona más grasiosa del mundo, y me acuerdo que una vez estábamos jugando en San Francisco, en un partido, que antes me había dicho que ganábamos con la última bola de Fede Van Lacke. Y estabámos al final del partido empatados, y armamos una jugada que terminó en las manos de Fede, y él había sido el gestor de todo...

De todos los jugadores que tuviste, ¿cuál fue el más rebelde?
No tuve jugadores tan complicados, no he tenido uno que desobedezca o quiera estar por arriba del equipo.

¿El más quejoso?
Mario Romay (se ríe). Un fenómeno, el que más me enseñó.

¿El más impuntual?
Martín Melo.

¿El más pesado?
Martín Melo, a la hora de hacer pesas.

¿Cuál fue la peor excusa que te dieron por algo?
Un jugador me dijo que había dejado la canilla abierta del baño, y al otro día tenía mucha agua, y no podía venir a entrenar.

¿El más baboso?
Ruperto Herrera.

¿El más dormilón?
Melo. Jugábamos en Tucumán y dormía las doce horas.

¿El más comilón?
Jorge Corbalán.

¿El más intelectual?
Pautaso. La persona más maravillosa que conocí, un hermano.

¿El más charlatán?
Antonio Porta.

¿El más ganador con las mujeres?
Eduardo Villares.

¿El más desprolijo?
No recuerdo... Fernando Cavagna.

¿El más rata?
Había uno que lo teníamos que pasar a buscar en auto y vivía enfrente del club.

¿Cambiarías alguna regla de la Liga?

Haría dos torneos cortos, es muy interesante.

Si en este momento te concedieran tres deseos ¿qué pedirías?

Salud, trabajo, y que mis hijas y mi mujer sean felices.

¿Qué es lo peor que tiene la Liga?
Que pasaron muchos años y todavía hay equipos que tienen que contratar un micro y pensar en qué hotel debe ir. O algún sponsor corporativo que permita a los clubes no tener sólo que generar.

¿Lo mejor?

Vivir de lo que nos gusta.

¿Qué opinas de la emigración de jugadores?

No tiene sentido, van a jugar a ligas de menos nivel que acá. Solo algunos jugadores toman el camino correcto para poder seguir y muchos están volviendo. A tan poca edad no tiene ningún sentido.

¿Los técnicos están todos locos?
No todos pero, en lo personal, los que conozco tienen un grado de locura indudable.

¿Quién es Silvio Santander?

Un laburante, porque todo lo que consiguió lo hizo con trabajo. Yo pasé por todas las etapas de formación. No he tenido a alguien que me catapulte a un buen lugar, no he tenido un apellido que me haga un lugar rápido. Por suerte agradezco a la familia que tengo detrás mío.

DANIEL RODRIGUEZEL GRAN DT ENRIQUE TOLCACHIER